Dejo la historia de Daudi Baldrs de Burzum

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La muerte de Baldr
Como su madre había hecho prometer a toda criatura o arma que no dañaría a Baldr, éste, creyéndose invulnerable a todo, ideó un juego: pidió a los dioses que le arrojaran cuantos objetos dañinos quisieran, y nada lograba herirlo.
Durante el juego, Loki le dio la flecha (o lanza) hecha de muérdago a Höðr, el hermano ciego de Baldr, y le ayudo a disparar el arco. La flecha de muérdago le atravesó el pecho y Baldr murió en el acto. Al verse privados de la luz y la verdad, el Ragnarök fue anunciado ante los dioses. Cuando Baldr cayó, los dioses quedaron mudos, y no había en ellos fuerzas para levantarlo. Nadie tomó venganza. No podían tomar venganza sobre nadie en ese lugar, porque el lugar era sagrado. Sin embargo, por este acto, Odín y la giganta Rindr concibieron a Vali, quien avanzó hacia la adultez en un día y asesinó a Höðr (el hermano ciego de Baldr).
Baldr fue quemado ceremonialmente en su barco, Hringhorni, la mayor de todas las naves. Mientras era llevado al barco, Odín le susurró algo en el oído. Esto sería posteriormente el acertijo clave que Odín (disfrazado) le preguntaría al gigante Vafþrúðnir en el poema Vafþrúðnismál. El acertijo también aparece dicho por Gestumblindi en la saga Hervarar.
Thor pateó al enano Litr dentro del barco funerario, donde se quemó vivo. Nanna, la esposa de Baldr, se tiró a sí misma dentro para aguardar el final del Ragnarök, donde podría reunirse con su esposo. (En otras versiones, murió de pena). También fueron quemados el caballo de Baldr y todas sus pertenencias. Hyrrokin, una Jotun, fue quien empujó el barco al mar mediante un topetazo, mientras cabalgaba sobre su lobo.
Frigg, en un último intento por recuperar a su hijo, prometió sus favores a quien descendiera a Hel para recobrar a su hijo. De este modo, tras nueve días y nueve noches de travesía, Hermod, montando en Sleipnir, llegó a Helheim para ver si Baldr podría ser resucitado. Hela le informó que si todas las cosas del mundo lloraban por Baldur, ella le dejaría ir. Y así lo hicieron, todas excepto una giganta llamada Thok, quien se rehusó a llorar por el dios asesinado. Es así como Baldr debía permanecer en el inframundo, sin emerger hasta pasado el Ragnarök, cuando él y su hermano Höðr se reconciliarían y reinarían la tierra junto a los hijos de Thor.
Cuando los dioses descubrieron que la giganta era en realidad Loki disfrazado, lo cazaron y lo ataron a tres rocas. Luego ataron a una serpiente sobre él, de la cual goteaba veneno sobre la cara del dios. Su esposa Sigyn juntaba el veneno en un tazón, pero de cuando en cuando debía vaciarlo, de modo que algunas gotas del veneno caerían irremediablemente sobre Loki, quien al retorcerse de dolor causaba terremotos. Sin embargo, se libraría a tiempo para comenzar el ataque a los dioses en el Ragnarök.

Lheikhov The Wolf
